No le teme a lo importado


Guillermo Ramírez empezó vendiendo zapatillas. Hoy comercializa hasta 1,500 pares de calzado al mes. Su empuje mereció un premio del PNUD. En la categoría Comercio, el primer puesto del Premio a la Microempresa (Premic 2006), organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Citigroup, correspondió nuevamente a un negocio del interior del país. Se trata de Inversiones Mi Chinita SAC, de propiedad de Guillermo Ramírez Bernal, quien fue presentado por Mibanco.


La mescolanza nos distingue


Por :Milagros Leiva Gálvez El Comercio Perú



Gastón Acurio acaba de ser premiado como el Emprendedor de América Latina. Y no se detiene. Ahora quiere llevar el cebiche al mundo. Camina por el mercado de Surquillo como si fuera su casa. Si va a comprar un huacatay o culantro, primero los prueba. Las caseras ya lo saben. Gastón Acurio saborea todas las frutas y vegetales antes de comprar. Los policías de tránsito le piden recetas. Los guardianes no le cobran. Todos quieren saber el secreto de un buen tacu tacu y Gastón sonríe. Tan genuino y humilde.


Descubramos nuestra capacidad

LEONOR AGUILAR Dejó el Perú creyendo que afuera había oportunidades. Y afuera supo que el negocio estaba aquí. Ahora vive de quienes se siguen yendo, convencidos de que aquí jamás la harán

Las chicas de su promoción del colegio la ven y no lo creen. "Leonor, pero si tú eras de las que se 'tiraban la pera', ¡tú eras una demonio!". A fines de los 70, la demonio se fue del Perú. Quería una vida mejor. No sabía que terminaría conduciendo su propia empresa. Mucho menos que lo haría desde el país que dejó.

Yo soñaba con tener una tiendita

ALEJANDRA CENDRA
Tiene 24 años y ya le devolvió a su padre el dinero con que abrió una pastelería que comienza a tomar cuerpo. ¿Sus aliados? Los frutos novoandinos. Ya tiene dos locales.

Fue sin querer queriendo. Cuando se inició en el Miraflores Park Plaza, a la practicante de hotelería Alejandra Cendra la mandaron a la cocina. Año 2000. No sabían lo que habían hecho. Elaborando postres, ella se reencontró con las dulces faenas vividas con su abuela, su maestra.

El guardián de las cenizas

FE EN LAS PIEDRAS

Inka Stone es una empresa que fabrica urnas para cremación y otros objetos de mármol. Busca socios para exportar

Hace un mes un correo electrónico llegó a la redacción. Quien lo había escrito decía que se llamaba Bruno Marini y que era el gerente de una pequeña fábrica que elaboraba jarrones para cenizas de cremación hechas con mármol. Que no había un producto como el suyo en el mercado, que tenía un buen negocio entre manos con la visión puesta en una exportación masiva, pero que le hacía falta un socio comercial, alguien que tuviera contactos en el extranjero y que conociera nichos de mercado donde vender las urnas no solo para cenizas de cuerpos humanos, sino incluso para mascotas, porque hay muchos países en los que los servicios de pompas fúnebres para perros y gatos no son vistos como una rareza.

Los Añaños - Kola Real


El nombre es difícil de memorizar y ese par de eñes crean serios problemas fonéticos a los extranjeros, pero vale la pena hacer el esfuerzo de recordarlo porque la extraordinaria historia de la familia Añaños -que parece vivida para ilustrar las ideas que promovemos los liberales- debe ser divulgada como un ejemplo de lo bien que le podría ir a América Latina si los “perfectos idiotas latinoamericanos” la imitaran en vez de gastar sus energías manifestándose contra la globalización o amenazando, a la manera del boliviano Evo Morales, con aniquilar a la cultura occidental, dos maneras de perder el tiempo equivalentes a escupir a la luna o protestar contra la ley de gravedad. Hace tiempo que quería escribir sobre la hazaña de esa familia de modestos ayacuchanos, pero me faltaba conocer muchos detalles de su trayectoria, lo que esta semana he subsanado gracias a The Economist, que le ha dedicado un artículo, y, sobre todo, al excelente reportaje de David Luhnow y Chad Terhune, en The Wall Street Journal, (27 de octubre, 2003), de quienes me he prestado muchos datos.


Gaston Acurio: El Perú los necesita

Discurso de Orden de Gastón Acurio en la Ceremonia de Apertura del Año Académico

CEREMONIA DE APERTURA DEL AÑO ACADÉMICO
DISCURSO DE ORDEN
SEÑOR GASTÓN ACURIO JARAMILLO
Marzo 2006

Si bien podríamos pensar que los recursos naturales con los que cuenta nuestro país han sido una bendición, la historia nos ha enseñado siempre lo contrario. Alguna vez fue el caucho; otra vez, el guano; hoy son los minerales. Sin embargo, cuando estos se acaban, con ellos termina un ciclo económico de bonanza y aparece esa odiosa debacle e incertidumbre que destruye democracias y da origen a falsos caudillos.

El Éxito de la PYME Exportadora

“OOMIGO EIRL”

I. El inicio del negocio

El proyecto de hacer empresa, surgió en el año 2004. Ante de esa fecha yo me dedicada a la confección de cortinas. Yo no conocía nada del negocio de exportación.

Se me presentó la oportunidad de exportar artesanía y no la desaproveché Con la ayuda de mi hermano y su esposa que viven en los Estados Unidos, vino la idea de poner en marcha un pequeño negocio de exportación de artesanía peruana de calidad.

Iniciamos con un pequeño capital de $ 300 dólares, el cual se invirtió comprando modelos de artesanía para ingresar al mercado de Estados Unidos, que es un mercado grande y es bueno para introducir esta clase de artesanía.

El Sueño del "Chef"

Articulo de Mario Vargas Llosa publicado en el diario el PAIS sobre Gaston Acurio

Peruanicemos el mundo, por Gaston Acurio

*¿Por qué, cuándo y cómo es que ocurrió que una nación inmensamente rica como la nuestra no pudo ser capaz de generar una sociedad inmensamente próspera como otras que si lo lograron con mucho menos recursos? Esa es la gran pregunta que ha venido sonando a lo largo de la última década, y a la que finalmente los peruanos ya le hemos encontrado respuesta.

La historia de exito de Anypsa


Sin más capital que el olfato y la tenacidad, edificó junto a sus hermanos una de las principales compañías del país. Nemecio Torvisco, la imagen del nuevo perfil del empresario peruano. La confirmación que se pueden hacer fortunas sin tener que cruzar la frontera.



Era mediados de la década de 1980 cuando Nemecio Torvisco empezó a vender golosinas en la puerta del cine Riva Agüero en El Agustino. Desafiando el peligro que encierra la noche, esperó a que saliese el último asistente de la última función nocturna para venderle algo. Su perseverancia para los negocios ya se manifestaba, y moldeó su personalidad. Perdió a su padre cuando apenas tenía dos años.