La importancia de un plan de negocio exportador en tiempos de crisis
La planificación estratégica: No debemos tenerle miedo al término. Es un proceso que consiste en tener una guía para tomar decisiones que nos permitan cumplir las metas y estrategias de nuestra empresa. Entendemos que una estrategia nos permite desarrollar y aprovechar nuestras capacidades para enfrentar diferentes retos. Este proceso, en pocas palabras, nos permitirá diseñar el futuro deseado para nuestro negocio, identificando las formas para alcanzarlo. Debe ser sistemático, organizado y conducido en base a una realidad de la empresa, conocida y entendida.
La idea de negocio: Debe concretarse en la visión, misión y los objetivos de la empresa. El primer paso para consolidar la empresa es identificar lo que queremos lograr en el futuro, nuestro sueño. A través de la misión, la empresa manifiesta los esfuerzos que realiza para conseguir sus objetivos.
Desarrollar un análisis interno de la empresa: Es el siguiente paso, identificar sus debilidades y fortalezas. En paralelo, la identificación de nuestro entorno es también fundamental. De ahí conseguiremos información de nuestras amenazas y oportunidades. Desconocer el entorno en el que nos movemos es un error que puede pagarse muy caro.
Definir el mercado: La exportación no camina sin esto. Este es el siguiente paso del planeamiento en exportaciones. Definir hacia qué mercado vamos a llevar nuestro esfuerzo. Investigar diferentes mercados (países inicialmente). Será el primer paso de la identificación de nuestros potenciales clientes. Luego nos acercaremos hacia los compradores para tener claramente identificado lo que ellos necesitan, con el fin de desarrollar el producto que podrá ser adquirido. Esa investigación no tiene por qué ser cara. La investigación de escritorio puede ser bastante útil e internet la herramienta económica que vamos a emplear, si lo que buscamos es disminuir el riesgo de incertidumbre de nuestro nuevo negocio.
Fuente: Mass.pe